miércoles, 13 de agosto de 2014

Reseña: Jim Botón y Lucas el maquinista.



DATOS DEL LIBRO

Autor: Michael Ende
Ilustrador: J. F. Tripp
Género: Infantil
Nº de páginas: 232 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editoral: NOGUER Y CARALT
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788427933040

Resumen:

Un misterioso paquete llega al pequeño país de Lummerland; dentro, contiene un niño tan negro como el carbón. La llegada del niño traerá mucha alegría a Lummerland, pero también varias preguntas. ¿Qué pasará cuando crezca? ¿Habrá sitio para todos? Por eso, cuando Jim crece, se marcha junto a su amigo Lucas el maquinista y la querida locomotora de éste, Emma, hacia un lugar donde pueda tener el espacio suficiente para cumplir su sueño. Pero lo que no imagina ninguno de los dos amigos es que, tras la partida, los esperan un sinfín de emociones y aventuras. Llegarán a una China mágica, rodeada de árboles transparentes y puentes de porcelana, se animarán a rescatar a una princesa en apuros, vagarán por los desiertos más temibles y conocerán a los seres más extraordinarios.





Reseña:

Tal vez algunos os preguntéis por que dedico mi tiempo a los libros infantiles que probablemente pocos vayáis a leer. Mucha gente olvida que los cuentos de antes de ir a dormir son muy importantes en la infancia de algunos niños. A mí, como poco, me ayudaron a elegir mi vocación. Sin embargo, también me abrieron la imaginación a nuevos mundos, me mostraron lo que era la valentía y me enseñaron toda clase de lecciones.

Y es que yo, sinceramente, creo que hay cuentos para cada época y momento... Y algunos como este, que son para siempre.

Comencé a leer este libro con mi canguro cuando el alemán aún me resultaba bastante difícil. Y cuanto más lo leía más me gustaba. Seguro que conocéis al autor, aunque no le pongáis cara y el nombre os suene a chino. Pues es el autor de "La historia interminable" y "Momo" entre otros muchos. Y si, estos dos libros también son geniales. Puede que incluso mejores, por ser más profundos y más reales en sus lecciones. Pero este, quizá por el momento en el que llegó a mis manos, siempre ha sido mi favorito.
El primero es el mejor, aunque la secuela y todas las demás aventuras de Jim Botón son igual de entretenidas.


Lo mejor:

La historia de Jim Botón y Lucas el Maquinista es única en todos los sentidos. Me hacía reír incluso ahora cuando comenzaba a leerla al hacer de canguro. Es divertida, es original, tiene personajes de lo más inesperados y que en su momento me dejaron completamente anonadada. Para poner un ejemplo sobre lo extraño, curioso y simplemente absurdo que es todo basta con describir el pueblo en el que nuestros dos personajes viven y comienzan su aventura: Lummerland. Es una isla en miniatura que consta de cuatro habitantes. A pesar de sus dimensiones, se las arregla para alojar dos montañas, una casa del alcalde, una tiendecita y una locomotora con su propia vía... entre otras cosas. En fin, que cuando lo leía de vez en cuando me entraban ataques claustrofóbicos.
También cabe denotar unas ilustraciones de lo más espectaculares y una visión de China digna de Marco Polo.

Lo peor:

Hubo dos cosas que no me entusiasmaron demasiado en este libro: La primera fue el que tuviese que leérmelo como lección para aprender alemán (¿a que niño le gustan los deberes?). La segunda, fueron las mismas ilustraciones y algunos de los personajes malvados. Me produjeron más de una pesadilla. Y aunque yo era muy asustadiza, también es cierto que Michael Ende ha creado figuras un tanto perturbadoras en sus libros (Nadie que haya leído La historia interminable o Momo me negará eso).

Conclusión:

Tal vez sea un libro infantil. Pero si tenemos en cuenta que el autor, Michael Ende, publicó este libro en 1960, poco después de la segunda Guerra Mundial, y que a su vez se convirtió en un éxito de ventas en Alemania, y más adelante en todo el mundo... Puede que hasta un adulto llegue a apreciar las metáforas que se esconden en esta obra (solo aventuro que nuestro protagonista es un niño negro).
En fin, que hay más que lo que a primera vista se observa. Y aun de no ser así, ¿quién no disfruta haciendo de niño de vez en cuando?

Puntuación:

5 murciélagos que todavía quieren ser niños. ¡Viva el complejo de Peter Pan!

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