martes, 28 de junio de 2016

La burocracia y el sistema universitario español

Hoy mi indignación ha llegado a su cúspide. Después de tres semanas de estrés, irritación, y marchar de un lugar a otro entregando documentos o preguntando por información, he llegado a mi límite.

Y cómo está claro que el gobierno no me va a escuchar, he decidido soltar toda mi sarta de insultos, quejas y odio aquí, en mi blog. Por que todos sabemos que Internet es el lugar idóneo para insultar a algo, cualquier cosa, sea cierto o no.

Hace dos siglos que Larra escribía sobre la burocracia española en "Vuelva usted mañana" y estoy segura de que la mayoría de vosotros tuvisteis que leer ese y otros artículos suyos en el colegio. Hoy, he llegado a la triste conclusión de que las cosas no han cambiado. Aunque viendo las elecciones españolas, no sé de que me extraño. Si siempre votamos lo mismo, ¿cómo podemos esperar cambios? Tal vez tenemos lo que nos merecemos, por muy deprimente que eso sea.


Veréis, el semestre que viene quería comenzar una nueva carrera: estudios ingleses (que sería el equivalente a filología inglesa). Por ello, hice todas las llamadas necesarias a la UB y el primer día de Junio  me inscribí en la nueva carrera. En cuanto todo estuvo rellenado y aprobado, imprimí los documentos necesarios, y me dirigí a la OOAU (Oficina de Orientación al Acceso Universitario) para tener todo el papeleo finalizado.

Allí, fue cuando todo comenzó a derrumbarse.

Me dijeron que mi credencial de calificación del acceso a la universidad española había caducado. Y aunque la nota que acredita esta es la misma de todos mis demás documentos de bachillerato, no me podían aceptar nada.

De modo que tuve que entrar en la página web de la UNED, para mirar los pasos que debía seguir. Al haber estudiado en el colegio alemán de Barcelona, toda la documentación había sido realizada anteriormente por éste, y me encontré con que tenía que inscribirme por mi cuenta y no tenía acceso a la credencial de hacía cuatro años. En su lugar, tenía que pagar por una nueva acreditación, y mandarles todos los documentos necesarios estipulados.

Eso hice. Imprimí todo lo necesario, fui al banco a pagar, conseguí el certificado de pago, fui a correos, envié todos los documentos requeridos, y esperé. Esperé impaciente por una semana y media, porque la fecha límite para entregar los documentos en la OOAU es el 30 de junio.
Esta mañana, por fin, llegó un sobre de la UNED, fechada el 22 de junio. Y, ¿adivinad qué?

La credencial no estaba en ella. En su lugar encontré una carta en la que me informaban de que la fotocopia del carnet de familia numerosa no estaba compulsada, y que por tanto, no podían aceptármela. Me daban quince días para enviarles una fotocopia compulsada o pagarles 60 euros extra, o de lo contrario tendría que pasar por todos los trámites de nuevo.

De modo que llamé a mi padre y le pregunté como conseguir que me compulsaran la maldita fotocopia. Él aseguró de que en cualquier oficina del gobierno o ayuntamiento de Barcelona, me podían poner un sello certificado. Y hace solo unas horas marché hacia la Oficina de Atención al Ciudadano de la calle Aragón. Hice cola por media hora, y cuando por fin me atendieron, me informaron de que ellos solo compulsaban documentos que iban a utilizar para su propio uso burocrático, y que debía ir a un notario.
Así que fui al notario, que por supuesto me cobrará por ¡una maldita fotocopia del carnet de familia numerosa! Y allí, no os lo vais a creer, me han dicho que lo tendrán mañana.

Lo cual sería estupendo, de no ser por que necesito la credencial de la UNED para la mañana del 30, porque obviamente la OOAU solo abre por las mañanas, ¡y quedan dos días!

Pero por supuesto, así funciona el sistema español. Intentas aprender, pretendes pagarles porque te enseñen algo nuevo, y ellos te obligan a pagarles por no hacer su trabajo a tiempo, e impedir que entres en una nueva carrera.

Y, señores y señoras, así va nuestro país.

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